Me hace mucha ilusión presentaros este relato solidario, intentar aportar mi granito de arena en esta lucha contra la atrofia muscular espinal. Todo lo que consideramos recaudar irá íntegramente a FUNDAME, fundación a la que pertenezco desde hace ya muchos años.

FUNDAME fue fundada hace bastantes años por afectados y familiares, y cuyo principal objetivo y actividad es recaudar fondos para la investigación de esta maldita enfermedad.

A lo largo de mi vida he ido participando en diferentes actividades para recaudar fondos para la fundación: organizando o promoviendo algún concierto, alguna carrera solidaria, recogiendo teléfonos móviles… Pero poder participar ahora con algo hecho por mí pues todavía me hace especial ilusión.

Un proyecto de investigación desgraciadamente necesita muchísimo dinero. De hecho, FUNDAME por sí sola poco puede hacer, por lo que su aportación se une a la de otros países europeos para entre todos conseguir financiar algún proyecto como podéis ver en su página web.

Entiendo perfectamente el recelo o la duda sobre dónde puede ir a parar el dinero: si irá a parar en buenas manos, si se va hacer un buen uso de él.

No creo que nadie pueda dar una garantía absoluta de esto, pero tanto FUNDAME como yo queremos intentar ofreceros la máxima transparencia posible.

Así que en este sentido no tengáis ningún reparo en preguntarles todo lo que queráis saber a ellos. Como fundación, FUNDAME hace públicas sus cuentas. A mí también me podéis preguntar cualquier cosa que os inquiete, y no dudéis en darme vuestras ideas para mejorar en lo posible la transparencia de este proyecto.

Llevo ya bastante tiempo preparando este relato, que no hubiera sido posible sin la colaboración altruista de bastante gente. Así que quería aprovechar para dar las gracias públicamente a:

Sam García: por sus magníficas ilustraciones dentro del relato y por la portada.

Sol Taylor: por el banner de la presentación.

Lucía de Andreis: por su traducción al italiano.

Marcel Cornesse: por su traducción al alemán.

Lluís Fernández: por su traducción al inglés.

Margarida Llabrés: por su traducción al francés.

Helena Motilla: por su traducción al catalán.

Wilfredo Silva: por convertir el texto en diferentes formatos para que lo podáis descargar.

Por último, he puesto el precio simbólico de un euro para poder descargar el relato, pero cualquier aportación mayor que queráis hacer pues será bienvenida. Y por supuesto, toda difusión que podéis hacer de este proyecto entre vuestros amigos y familiares hará que la causa pueda crecer.

Nada más, espero que os guste lo que he escrito, y que pueda contribuir de alguna manera a la lucha contra la atrofia muscular espinal.

Que la luz de la esperanza no se apague nunca.

Si deseáis realizar una donación a la cuenta de “Relato Solidario”, pulsad en “Donar” e introducir la cantidad que consideréis. Muchas gracias.